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Muchos son los llamados y pocos los escogidos

Mateo 22:14

 

Estas palabras dichas propiamente de los labios de Jesús, marcan un conglomerado de pensamientos e ideas en el cual se necesita mucha luz y claridad para poder interpretarlo tanto de una manera exegética, Homilética, como textual.  La mayoría de nuestros teólogos pasados (Como Adam Clarke, Juan Wesley) y los de hoy en día diseminan este pasaje  y lo atribuyen a un significado salvífico muy diminutivo; o sea, que aunque Dios llame a cualquier ser humano para perdonar sus pecados y darle una morada eterna, no todo ser humano tendrá la invitación a dicho.  En vista de  la profundidad de este pasaje me he visto en la necesidad de estudiarlo cuidadosamente, ya que entiendo que un pasaje puede ser utilizado y explicado en diferentes formas, de acuerdo a las teorías y estilos básicos/(a) s de interpretación anteriormente mencionado.  En otras palabras, sabemos que un pasaje puede ser explicado de una manera expositiva, exegética, y de interpretación simbólica.  Pero, debemos recordar como utilizar cada una de estas formas.  Después de haber estudiado y analizado estas características, y haber orado he llegado a la conclusión de que este pasaje encaja única y exclusivamente en un ámbito ministerial.  Le pido que sea paciente estudiando este tema, y que por favor lo estudie bajo un espíritu abierto, dejando que el Espíritu Santo le ilumine. Queremos extraer el significado y sentido de este texto de una manera escrupulosa, con el sentido más depurado y cercano a lo que Jesús quiso dejar dicho en este pasaje.

 

 

Empecemos identificando las palabras claves que aparecen en este pasaje:

 

 

 

Llamado: viene del verbo “llamar”, cuya palabra en griego es 'klay-tos'; donde su raíz se deriva de invitar, señalar, santo.

 

Cuando hablamos de llamado, es importante reconocer lo siguiente:

 

1)  Dios llama de forma general:

 

a)    Llamó a un pueblo ( Israel & el pueblo cristiano) 

 

La Biblia dice con respecto a Israel, “Yo los llamaré con un silbido, y los reuniré, porque los he redimido; y serán multiplicados tanto como fueron antes” Zac. 10:8.

 

Con respecto a nosotros, el pueblo gentil, “Más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable”; 1 Pedro 2:9.

 

b)    También hace un llamado a la salvación & perdón de pecados:

 

La Biblia claramente dice,”Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” Jn. 3:16. Pero, esto no indica que la interpretación de Mateo 20:16 puede y debe encajar en el sentido salvífico de la palabra.  Aunque, entendemos que “angosto es el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” Mat. 7:14.

 

Sin embargo, la Biblia también dice, “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” 2 Pedro 3:9. En otras palabras, parecería un poco absurdo en pensar que esta parábola en el Libro de Mateo expresada por Jesús tuviera que ver con la salvación, cuando el solamente les hablaba a los discípulos.  Quizás alguien podría interpretar, “Es que si encaja porque Jesús sabia que cuando les hablaba así, el se refería a que solo once de sus discípulos serian salvos y uno se perdería.”  Aunque esto sea verdad, este no fue el mensaje transmitido por Jesús.  Si hubiera sido así, entonces ¿para qué hablarles en parábolas? El pudo hablarle bien claro, como lo expresa Mat. 26:24-25 & Jn. 13:21-27.  Jesús pudo haberles dicho claramente, “solo once serán salvos y uno será condenado.” Pero, Jesús no dijo así.  Tenemos entonces que tener mucho cuidado al extrapolar Mateo 22:14 y decir que este pasaje se puede utilizar para decir que Jesús se refirió a las bodas del cordero con un grupo determinado de personas que él salvaría. Esto se constituye en un error interpretativo y exegético.  La razón es que en Mat. Cáp. 20 y vers. 16 expresa también lo mismo. Sabemos muy bien, que en este pasaje que Jesús se refiere al Patrón (el mismo) y los obreros (a los que llama y escoge.)  Lo que dicen las sagradas escrituras en cuanto al plan salvífico de Jesús es bien claro.  El mismo evangelista Juan nos dice en Jn. 3:17, que Jesús no vino al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo fuese salvo por él. ¡Amen! Entonces es importante poder interpretar y saber el real significado de este pasaje.  

 

c)    Nos Llamó para que seamos justificados, y a la santificación: Rom. 3:24; 8:30; 8:14; Gal. 5:16-25.

 

d)    Para que seamos glorificados, conforme a la imagen de su hijo: Rom. 8:29.

 

e)    Para la alabanza de su Gloria: Isaías 43:7.

 

f)    Llamados y creados para hacer buenas obras: Ef. 2:10.

 

 

 

 

2)    Dios llama también de forma Personal:

 

 

Cuando hablamos del llamamiento personal, no nos referimos solamente al llamado salvífico, sino también al llamado ministerial.  Es aquí donde considero que el vers. 14 & 16 de Mateo Cáp. 20 & 22 toma lugar.  Esto es debido a que, si es cierto que Dios llama a todos a un arrepentimiento, pero no llama a todos a su servicio.  Aunque, todos debemos de servir de una manera u otra para contribuir al engrandecimiento de la obra del Señor.  Pareciera un poco contradictorio estas ultimas palabras, pero la verdad es que nuestro Dios es muy celoso con su obra y es muy selectivo.  A través del antiguo testamento, nos podemos dar mejor cuenta de este tema.  Claro, es importante notar que cuando Dios llama a una persona para que le sirva, también lo escoge.  Es decir una persona que ha sido llamada por Dios para el servicio de su obra, es también escogida, pero una persona que ha sido llamada por Dios para sea su hijo (a) no significa que este (a) sea llamado (a) para el servicio ministerial ya sea Evangelismo, Pastoreado, Misionerismo, Profeta, Maestro, etc. Hay muchas personas, hoy en día, que sienten el llamado de Dios, pero se equivocan cuando ellos deciden por ellos mismos sobre que posición deben tomar para servirle a Dios. Hay tantos hermanitos(a) s que nada mas piensan en los siguientes ministerios: Pastoral, Misionero, Evangelístico, Profético, pero se olvidan de los demás ministerios como el ayudar a los huérfanos, las viudas, los desamparados, etc.  Todo esto ha sido simplemente una amplia introducción acerca de este tema.  Fíjese toda la controversia que trae este tema.  Así es que permítame ahora entrar en materia, y desglosar al nivel de la palabra dicho tema. Pero antes, vamos ahora a definir la palabra Escogido.

 

 

Escogido: viene del verbo ”Escoger”, cuya palabra viene del griego 'ek-lek-tos'; donde su raíz se deriva de elegir, seleccionar, apartar.

 

Esta palabra implica seleccionar algo de entre lo mucho, lo que significa distinción y notoriedad.

 

Por ejemplo, imagínese a usted comprando una ropa suya.  De entre todas las ropas que existen en la tienda, hubo una que le gusto mas, le llamó la atención.  Por eso usted prefirió seleccionarla y apartarla para usted.  Hubo una distinción en esa ropa que usted escogió, y por supuesto la notoriedad de esa ropa seleccionada es más sublevada para usted que las otras ropas.  Pues bien, tengo para decirle que la elección de Dios es diferente a la elección de los seres humanos.  Nosotros seleccionamos de acuerdo a lo que vemos exteriormente, pero Dios, que ve mas allá de donde podemos ver, escoge y selecciona de acuerdo a sus planes y sus propósitos.  En cuanto al servicio, ministerio, y obra del Señor, Dios no escoge a cualquier persona, pero tampoco la escoge o elige por sus capacidades humanas y sus habilidades, sino por su amor y misericordia.  Recuerde algo, para servir al Señor, usted no necesita obligatoriamente ser un ministro ordenado, y haberse graduado en un seminario Bíblico; AUNQUE SI ENTIENDO QUE ES IMPORTANTE DICHA PREPARACIÓN.  Lo que quiero decir con esto es que Cuando Dios llama el te capacita.  Además, existen muchas formas de servir al Señor que no requieren que usted valla al seminario necesariamente para eso.

 

Veamos lo que nos dice el Antiguo Testamento:

 

Cuando Dios creó los cielos y la tierra en Gen. Cáp. 1, escogió al hombre para que cuidara de ella y la labrara.  Nótese que Dios fue quien escogió al hombre, y no el hombre en sí mismo para dicha tarea.  El hombre entonces peca ante Dios, y Dios se ve en la tarea de castigarle por eso.  Pero, alavés le hace un Llamado al hombre al arrepentimiento.  La maldad del hombre siguió aumentando tan tangiblemente, que en Gen. Cáp. 6 dice la Palabra que Dios le pesó en su corazón haber creado al hombre.  Dios optó por extirpar de la tierra a dicha generación.  Es ahí donde vemos el llamado de Noé.  Dios llama a este hombre y lo escoge para una tarea que iba a ser difícil para él.  Podríamos preguntarnos, ¿porque Dios escogió a Noé y no a otro? Realmente nunca lo sabremos, la Biblia solamente nos dice que Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.  Esto si que es importante, porque en el llamamiento de Dios, el te explica para que eres Llamado, pero muchas veces no te explica porque eres llamado.  Dios llama a Noé y le explica para que ha sido llamado, pero no le explica porque lo llamó y lo escogió.  Entonces vemos algo importante aquí, y es que en el llamamiento Dios te explica para que eres llamado, para que sepas tu función en el cuerpo de Cristo, sin ponerte rebelde, como Jonás.  Hay muchos que han sido llamados por Dios y rechazan el llamado de Dios por esa razón.  Inclusive, muchos no quieren saber de Dios porque Dios de antemano, aunque están en el mundo, les hace saber que han sido escogido y seleccionado desde el vientre de su madre para una tarea especial aquí en la tierra, y se ponen muy rebeldes con Dios. La mayoría de estas personas pierden hasta el privilegio de dicho llamado.  Aunque, cuando Dios se propone hacer algo con alguien, no hay ser humano que se oponga al plan y llamado divino de Dios.  Dios es soberano, y en su soberanía, él hace lo que él quiere, con quien él quiere y cuando él quiere. Por más que Jonás desobedecía a Dios, no queriendo cumplir con su mandato, al final tuvo que ceder y obedecer a Dios. Su palabra claramente lo dice, “Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre.  Lo que yo hago, ¿Quién lo estorbará?” Isa. 43:23.  Pero, debemos tomar en cuenta que cuando Dios decide no sobrepasar del libre albedrío humano, prefiere no continuar con su plan para con dicha persona y lo respeta.

 

Veamos ahora el llamado de Moisés:

 

Vemos claramente en Éxodos Cáp. 3 como Dios llama a este hombre.  En medio de su trabajo diario, el cual era cuidar y alimentar las ovejas de su suegro Jetro, Dios lo llama. Aquí vemos de nuevo, en el llamado Dios le explica a Moisés su propósito, pero no le explica porque lo escogió. En medio de esta experiencia, Moisés se ve en la tarea de negarse ante tan dicho llamado, pero no le queda otra alternativa a Moisés entender que Dios lo estaba llamando.  Es a través de ese reconocimiento que Moisés tiene que Dios entonces lo escoge y lo equipa.  Recuerda, que cuando Dios te escoge para algo, primero te llama y te lo hace saber, luego si accedes al llamado de Dios, Dios te escoge y te capacita.  Cuando Moisés pudo reconocer el llamado de Dios en su vida, Dios le prometió estar con él.  Que bueno es Dios, y saber que él no llama a nadie por la fuerza ni lo obliga a trabajar para su obra forzadamente.  Por eso la Biblia dice, “La mies es mucha, mas los obreros pocos.  Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” Mat. 9:37-38.  Dios hizo tantas cosas con Moisés, que vemos como mediante ese llamado y elección, Dios libertó a su pueblo de la esclavitud de Egipto.  Abriendo un paréntesis, ¡Qué bueno es saber que cuando Dios te llama el te respalda! Cuando eres llamado y escogido por Dios, Dios prospera las obras de tus manos y todo lo que te rodea.  Pero recuerda, esto solo ocurre cuando eres llamado y escogido por Dios.  Estableció también un servicio ministerial de Levitas y Sacerdotes, que realmente tuvieron que ser llamados y escogidos por Dios.

 

Veamos como Dios llamó y escogió a los Levitas y Sacerdotes:

 

La Biblia nos muestra en Lev. Cáp. 21, las leyes que Dios instituyó para los levitas y sacerdotes. Estas leyes aunque Dios las utilizo en el periodo de la ley, creo que tienen una connotación muy espiritual para el Día de hoy.  Sus condiciones eran:

 

 

A.  No contaminarse con muertos que estuvieran casados (vers.1) ya sea parientes cercanos o no.  Esto se consideraba como inmundo ante los ojos de Jehová y era imposible que un Levita o Sacerdote ministrara de esa forma.  Espiritualmente y topológicamente hablando, existen tantas cosas que a veces impiden que nosotros, al ser llamados y escogido por Dios, ministremos a Dios como el se lo merece. Seria bueno hacer otro paréntesis, y preguntarnos, ¿Qué es lo que hay en mi vida por el cual esta impidiendo que el servicio que le estoy brindando a Dios sea tan mediocre?

 

 

B.  No se podían raspar la cabeza, ni la barba, ni se permitían hacerse tatuajes en ninguna parte de su cuerpo (vers. 5) claro, topológica & espiritualmente hablando, a veces hay manchas(para mas información, oprima la palabra mancha) espirituales que se quedan clavadas en nuestra vida, que impiden un genuino servicio a Dios.

 

 

C.  No se podían casar con mujeres rameras e infames, ni con repudiadas; tenia que ser virgen (Vers. 7, 13-15) hoy en día, los ministros se casan y se ligan con tantas cosas de este mundo, que muchos pierden la visión y el propósito de su llamado.

 

 

D.  El varón encargado de cargar con las ropas o vestiduras sacerdotales, no podía descubrir su cabeza ni rasgar sus vestidos, ni podía salir del Santuario (Vers. 10, 11,12), porque las vestiduras sacerdotales se respetaban, ya que simbolizaban santidad a Jehová.  En nuestro estudio Morando en el Camino de la Heredad del Lavador, hablamos acerca de cómo lavarse, y cuidar las vestiduras ministeriales que Dios nos ha otorgado, ya que a veces hay manchas espirituales que se pegan en la ropa, donde solamente el Lavador puede quitar y lavar en su estanque.

 

 

E.  Ningún sacerdote o Levita con defectos físicos, como manco, ciego, cojo, etc. era aceptado delante de Dios (vers. 17-24); La razón era porque Dios se había identificado como el Dios Santo para su pueblo, y llamar a un Sacerdote  o Levita con uno de estos defectos era motivo de critica para su pueblo, ya que nunca iban a comprender como Dios escogería una persona en esta condición. Aunque sabemos que estas leyes Dios las creo en ese tiempo, y que hoy en día Dios no se vale de ella literalmente para el llamado de una persona para el ministerio, si es importante identificar estas enfermedades espiritualmente hablando.  ¿Podrá un Ministro de Dios con uno de estos defectos espirituales servir y ministrar a Dios, es decir Manco, cojo, ciego?  Por otra parte, esto simple y llanamente era otro prototipo de la ley que Dios estableció para la purificación de los pecados a través de un cordero, el cual tenía que ser sin manchas, sin defecto alguno.  Todo esto conllevo también a nuestro encuentro con nuestro gran Sumo Sacerdote Jesucristo, quien como cordero sin defecto, y como Sumo Sacerdote sin mancha, ni pecado, se hizo pecado por Nosotros y murió en la cruz del calvario, para perdonarnos y otorgarnos vida eterna. ¡Gloria A Dios!

 

Sabemos lo que dice la palabra en 1 Pedro 2:9, que somos su “Real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios...” pero como reales sacerdotes que somos, no deben existir defectos espirituales, cosas por las cuales no podemos dar un buen servicio a Dios.  El sacerdocio presentado aquí en el Antiguo Testamento era solo una sombra del sacerdocio real.  Ahora tu y yo somos los verdaderos sacerdotes de Dios, pero debemos cuidarnos ministrar limpiamente ante ese Dios maravilloso. ¡Aleluya!

 

 

Veamos por ultimo el llamado y la elección de Abraham:

 

Dios llamó y escogió a Abraham.  Le dijo que saliera de su tierra y de su parentela a la tierra que él le iba a mostrar.  Lo más curioso de esto es que le Cáp.12 de Génesis dice, “Pero Jehová había dicho a Abraham...” ¡algo muy curioso! Como es que la Biblia aquí menciona que Jehová le había comunicado esto a Abraham, cuando no hay nada mas registrado en este pasaje, ni en el Antiguo Testamento entero.  Todo parece indicar entonces que no era la primera vez que Dios le había dicho así a Abraham.  Entonces, ¿Dónde podemos saber donde y cuando Dios le habla a Abraham de su partida y de la bendición que Dios le daría? La respuesta esta en el libro de Hechos 7:1-3.  Dios se le había aparecido en Mesopotámica, antes de que morase en Harán.  Otra cosa debe notarse, y es que no se sabe porque Abraham fue escogido por Dios para dicha tarea, ya que Dios nunca le dio herencia en ella, ni aun para asentar un pie, pero le prometió que se la daría a su descendencia después de él, cuando él aun no tenía hijo.

 

En conclusión, Dios es un Dios de llamado, y cuando llama lo puede hacer para muchas cosas.  Pero, cuando se trata de algo más selectivo, llama y escoge.  Cuando Dios decide escoger a una persona, primero le hace un llamado, dentro del cual la persona entiende para que haya sido llamado.  Segundo, si esa persona acepta el llamado de Dios, Dios lo escoge.  Y cabe notar la salvedad que Dios puede llamar para mal (como el caso de Saúl)1 Sam. 9:10, o llama para bien (como es el caso de David) 1 Sam. 16:1-10.

 

Pregunta, ¿De qué lado eres de los llamados o escogidos?...

 

Si eres llamado, ¡Amen, Gloria a Dios! Entiendes que eres salvo y por ende debes orar para que Dios te diga en que forma puedes ser útil para el engrandecimiento de la obra de Dios.  Pero si eres escogido, no creas que eres más que los otros, sino entiende que por su gracia y de acuerdo al plan divino de Dios, él quiso escogerte para que desempeñes una obra especial con humildad, santidad y dedicación.  Que Dios te ilumine y té de entendimiento en esto.  Si desea más información sobre este tema, y quiere comunicarte con nosotros, escríbenos a: evangeliodelreino@hotmail.com